Los soldados dieron 3 minutos a los protestantes y una voz desde la multitud respondió: «Les regalamos esos tres minutos, cabrones», entonces empezó la masacre.
Entre los detenidos por la dictadura pinochetista y los fugitivos se comentaba en baja voz. A nadie le gustaba reconocer que había pasado por eso, ya que
Algunas historias y personajes nos muestran de manera interesante distintos patrones de comportamiento entre el trabajador y el patrón, así como el comportamiento de las