Evento Carrington: La tormenta solar que anuló las telecomunicaciones en la tierra

Se trata de la tormenta solar más intensa documentada en la historia del planeta hasta la actualidad. Todo empezó el 28 de agosto de 1859, cuando millones de personas empezaron a ver auroras boreales, como las que todos sabemos se pueden presenciar en latitudes polares, pero en este caso, las auroras boreales se vieron desde lugares como Panamá, Chile, Colombia, Italia, Cuba o Australia. Algo estaba pasando. Conoce la historia del Evento Carrington, el único evento solar documentado que logró dañar a la humanidad y que hoy, sería desastroso para la vida en el planeta.

Evento Carrington: La tormenta solar que anuló las telecomunicaciones en la tierra

Richard Carrington, astrónomo inglés aficionado, fue el primero en detectar las anomalías en el sol el 1 de septiembre de 1859, al mirar una explosión de luz blanca en la superficie solar y logró detallar dos llamaradas que escapaban del radio solar. Apenas 17 horas más tarde, la tormenta solar llegó a la tierra generando una catástrofe en las comunicaciones de la época.

En 1859, las comunicaciones de desarrollaban a través del telégrafo. El Evento Carrington llevó al colapso de todas las líneas de comunicación y varios incendios en docenas de estaciones. Más de 10 horas después, cuando se reestablecieron las líneas telegráficas, los primeros mensajes en muchas líneas lograron enviarse sin conexión eléctrica, solo con la carga que había dejado presente la tormenta en la atmósfera y en las líneas propiamente.

Tormentas soleras devastadoras antes del Evento Carrington

Existen registros de tormentas solares incluso más fuertes que la detectada por Richard Carrington. La diferencia es que, por las limitaciones de la tecnología en aquella época, no se cuenta con una documentación concreta del evento, pero sí con la constatación de la ocurrencia del hecho. Según estimaciones, entre los años 774 y 775, se produjo un evento con llamaradas solares, que repercutió en una ola de calor y radiación diez veces más intensa en la tierra.

Sin ánimos de alarmar a nuestros lectores, debemos explicar que las llamaradas solares son mucho más frecuentes de lo que parecen, solo que los casos en que alcanzan un nivel para afectar de manera notable al planeta entero son excepcionales. En 1989,la ciudad de Quebec quedó sin energía eléctrica por casi 10 horas y en 1998, una tormenta solar afectó un satélite, dejando a miles de cajeros automáticos fuera de servicio en EEUU.

De estos eventos, mucho más leves pero detectados y documentados con algún nivel de afectación en zonas específicas de la tierra o en satélites, nace un temor fundado sobre este tipo de hechos. Con la tecnología actual y sobre todo, con la dependencia tecnológica de la humanidad, el desarrollo de la sociedad se vería seriamente afectado con una llamarada solar que igualara al Evento Carrington.

El Evento Carrigton y los Fakenews

Como es de esperarse, este hecho es utilizado para vender fakenews que cada fin de semana aparecen, anunciando una nueva tormenta solar, «más fuerte que el Evento Carrington», que amenaza con acabar con la vida en la tierra. Es importante no caer en el alarmismo de algunos canales y perfiles que ven en las teorías de conspiración el «gancho» para atraer nuevos suscriptores. El Evento Carrington demostró que estos eventos sí pueden ser detectados, pero de ninguna manera podría alguien saber con 3 meses de anticipación, el día y hora exacta en que alguna tormenta solar afectará la tierra. Eso no ocurre.

El riesgo potencial ante un hecho de este tipo se da por la fragilidad de los satélites en una situación así, y la dependencia de todos los elementos vinculados a las telecomunicaciones que son vitales en el mundo de hoy. La NASA lo expresa con claridad e incluso hay gráficos muy digeribles para todo público, donde se reflejan algunos puntos del potencial daño que podría causar un nuevo Evento Carrington.

Foto de la NASA

¿Existe la posibilidad de que ocurra en el futuro nuevas tormentas solares?

No solo la posibilidad, es 100% seguro que existan nuevas tormentas solares, la incógnita es cuando y de qué intensidad. Pero nadie puede predecir el momento exacto con semanas de anticipación, las tormentas solares son eventos naturales complejos al igual que los sismos, por lo que si recibes mensajes del fin del mundo, no estás tratando con fuentes o información científica.

Este es uno de esos temas que nos obligan a entendernos como un pequeño punto azul pálido en el universo, usando la frase de Carl Sagan, llamaradas solares como las de 1859 o más intensas nos dejarían sin defensa real ante los designios de la naturaleza, las redes de fibra óptica en todo el mundo, dispositivos tecnológicos, plantas nucleares, sencillamente quedaríamos en manos de la naturaleza ya que no se corresponde siquiera con el cuidado del ambiente en nuestro planeta.

Nos recuerda que vivimos en un universo donde nuestra supervivencia hasta ahora, solo puede darse en este planeta que es un minúsculo punto, microscópico al compararlo con miles de millones de planetas en miles de millones de galaxias en todo el universo. Provoca un choque con la teoría de una creación universal hecha solo para nosotros, que somos una especie que incluso en este planeta apenas hemos estado presentes menos del 1% de su existencia, por lo que ni el planeta parece estar hecho alrededor de la vida humana en el mismo.

 

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